
Hoy he visto como muchas otras veces, hormigas.
Cientos de ellas, desfilando, buscando, trabajando.
Me he cortado las uñas y un ejemplar, buscó probó, masticó.
Qué sutil es la vida.
Qué pasaría si...
Qué delicado es el equilibrio mundial.
Nos sorprendemos con temblores de tierra y nos sobrecogemos frente al inmenso mar.
¿Qué sucedería si se rebelaran?
Es el aleteo de mariposa, qué sutiles leyes y contenciones tiene la vida sobre la tierra. Si es que existe un Dios. Dádle gracias porque no despierten. Que igual un día puede suceder, como en el relato de Arthur C. Clarke, un día un cristal le dijo a un simio que no necesitaba pasar hambre ni miedo nunca más.
Pues un día pueden cambiar sus hábitos, ¿Qué arma usaríamos?
¿Cuál es la regla que les impide devorarnos en el sueño? Así lo hacen pulgas y mosquitos.
Tenemos suerte de estar aquí, pese a todo, la impermanencia y lo corto de la existencia.
Debemos dar gracias al Sol que aún nos alumbra, a la estupidez de los líderes mundiales que aún les impide acabar con nuestro planeta.
La vida es sutil, disfrutémosla en paz, en personal y privado regocijo.
Esta sí que es una bendición.
Cientos de ellas, desfilando, buscando, trabajando.
Me he cortado las uñas y un ejemplar, buscó probó, masticó.
Qué sutil es la vida.
Qué pasaría si...
Qué delicado es el equilibrio mundial.
Nos sorprendemos con temblores de tierra y nos sobrecogemos frente al inmenso mar.
¿Qué sucedería si se rebelaran?
Es el aleteo de mariposa, qué sutiles leyes y contenciones tiene la vida sobre la tierra. Si es que existe un Dios. Dádle gracias porque no despierten. Que igual un día puede suceder, como en el relato de Arthur C. Clarke, un día un cristal le dijo a un simio que no necesitaba pasar hambre ni miedo nunca más.
Pues un día pueden cambiar sus hábitos, ¿Qué arma usaríamos?
¿Cuál es la regla que les impide devorarnos en el sueño? Así lo hacen pulgas y mosquitos.
Tenemos suerte de estar aquí, pese a todo, la impermanencia y lo corto de la existencia.
Debemos dar gracias al Sol que aún nos alumbra, a la estupidez de los líderes mundiales que aún les impide acabar con nuestro planeta.
La vida es sutil, disfrutémosla en paz, en personal y privado regocijo.
Esta sí que es una bendición.

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