
Es una canción que me gusta mucho de los tiempos "buenos" de Cindy Lauper, de quien escuché por comentario que podía cantar tres octavas enteras.
Resulta que esto es crucial en esta etapa de mi vida, en estas semanas, pues me encuentro robando tiempo al tiempo, de todo. A veces ni tiempo para cenar, prefiero vivir.
Otras ni tiempo de descansar, puesto que me toca trabajar. ( Aunque los españoles tienen una palabra más acertada en "pringar").
Le robo tiempo a mi estómago para devolverlo a la mente, a la razón, a las posibilidades, etc.
Lo que tengo que hacer está esperando, detrás de la puerta, cual doña Muerte y su guadaña.
Haciendo lo que le es de natural realizar, cesgar lo que hay que extraer, tiempo de vida, acercándome más a la muerte, acercándome más a su vez al día de pago.
En fin, vendiendo vida, mi tiempo, lo que me quede en este mundo, a cambio de vida misma, para construír ligeras posibilidades.
Mis sueños.
