martes, 25 de agosto de 2009

Sueños


Qué es la vida? Un frenesí.

¿Qué es la vida? Una ficción,
una sombra, una ilusión,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,

y los sueños, sueños son.

Monólogo de Segismundo en la torre que da el título a esta obra de Don Pedro Calderón de la Barca

No me importa en realidad lo que es un ápice si en realidad la vida es sueño.
Lo que sí puedo decir y que estoy seguro, es que tengo sueños, los estoy siguiendo y uno a uno los quiero ir convirtiendo en realidad.
Todo esto me hace sentir muy bien, optimista y con renovadas juventud y fuerzas.
La vida es quizás sueño, pero los sueños como pienso yo, están para hacerlos realidad.
Soñar es el principio de lo que más se anhela, o lo que más se teme.
Me atrevo a soñar y seguir este camino, en eso se convierte en juego, el juego de la vida, ante el cual nos presentamos con la mano que tenemos. Hay que jugarlo, atreverse.
Soy felíz nuevamente, inmensamente.

martes, 14 de julio de 2009

Time after time.


Es una canción que me gusta mucho de los tiempos "buenos" de Cindy Lauper, de quien escuché por comentario que podía cantar tres octavas enteras.
Resulta que esto es crucial en esta etapa de mi vida, en estas semanas, pues me encuentro robando tiempo al tiempo, de todo. A veces ni tiempo para cenar, prefiero vivir.
Otras ni tiempo de descansar, puesto que me toca trabajar. ( Aunque los españoles tienen una palabra más acertada en "pringar").
Le robo tiempo a mi estómago para devolverlo a la mente, a la razón, a las posibilidades, etc.
Lo que tengo que hacer está esperando, detrás de la puerta, cual doña Muerte y su guadaña.
Haciendo lo que le es de natural realizar, cesgar lo que hay que extraer, tiempo de vida, acercándome más a la muerte, acercándome más a su vez al día de pago.
En fin, vendiendo vida, mi tiempo, lo que me quede en este mundo, a cambio de vida misma, para construír ligeras posibilidades.
Mis sueños.

lunes, 11 de mayo de 2009

Vida y muerte

Estaba leyendo, en la habitación-taller.
En uno de esos días en que no quería ser visto. No había pronunciado palabra alguna por horas ya.
De pronto me quedé cabeceando en un estado intermedio entre la vigilia y el sueño.
Escuché que por la ventana, de pronto se escurrió dentro del taller, un insecto volador, el sonido que emitía con el batir de alas era grave.
Se paseó por un momento y pensé que ya luego se aburriría y volvería a salir en busca de la luz.
No sucedió eso sino que comenzó a oírse como si se hubiera quedado atrapado en un frasco.
Pensé que el sonido luego cesaría, que se agotaría o caminaría como tantas veces los he visto hacer.
El sonido no terminaba, miré y lo ví angustiado hecho una especie de maní semi blanco de formas intrigantes en una tela de araña tendida bajo el tragaluz. Una de esas arañas que definen como patonas, o de la família de los fólcidos, que tienen extremidades muy largas, con manchas oscuras y cuerpo pequeño, estaba laboriosamente tratando de terminar de envolver a su presa, me dió pena, pero pensé que es el ciclo de la vida y que no debo intervenir, a su vez me recordé que tengo que sacar esa araña afuera y que se busque la vida en el jardín u otro sitio.
Pasó el rato y seguí leyendo, me sacaba de la lectura el sonido perpetuo de las alas, miraba intrigado pero con el contraluz no se distinguía más que la masa de tela y el arácnido trabajando para ganarse el pan.
Casi había envuelto al infortunado insecto volador cuando noté que la araña se encogía sobre el talego y aparentemente le inoculaba veneno a su presa.
El sonido no terminaba, mantenía la misma intensidad y la araña parecía que emprendía a cada momento el rehacer del capullo mortal en el que envolvía a su alimento.
Paso un rato y el sonido continuaba, ya se me metía en los nervios, estaba asombrado, nunca ví un insecto luchar con tanta bravura por su vida.
Me levanté y me acerqué a ver, la forma que tenía el capullo me llamaba la atención, luego noté que el color de un extremo era rojizo, algo inusual para un moscardón. Al momento siguiente puse mi atención sobre el extremo inferior del saco pendiente que había afanosamente tratado de asegurar mi compañera de habitación. Se lograba ver una forma cefálica de color muy oscuro y lo que parecían antenas. ¿Era una avispa o una abeja? Mi inquietud crecía, quería intervenir, pero no era justo, me quedé pendiente para ver el desenlace de la batalla, impactado por la resistencia de la posible muerte que se produciría pronto.
Pero el sonido como un canto constante, de miedo, fuerza, tenacidad y a su vez algo de ira.
La araña continuaba intentando convencer a su rival que se rindiera, pero no logró hacer mella en el ímpetu de su adversario.
No tardó en notarse junto con el continuo sonido elítreo que el condenado al patíbulo sacó su cabeza. Acompañó ese movimiento con la agitación de su vientre, como luchador que acomoda su cadera para propinar sendas patadas, una y otra vez, luego asomó el resto de su tórax, a la par que su parte posterior buscaba enfurecida algo que embestir con un aguijón que se deducía, esperaba encontrar a alguien para propinar merecida retribución. En este instante mi conocida colega de ocho patas abandonó su empresa y subió rauda para no ser ella la que pagase caro el embiste.
El himenóptero sacó sus patas delanteras, luego las traseras más anchas y aplanadas, al fin pudo salir de esa incómoda y mortal prisión. Yo ya estaba en estado de quieto frenesí al ver que se resistía al efecto del veneno y notar la tenacidad con la que aún luchaba. Se complicó un poco para poder desembarazarse del saco de tela, se soltó y voló.
Ante mi asombro la libertad y lo que le quedaba de vida era suya, sobre voló un instante el espacio del tragaluz, con seguridad y autoridad, como examinando al agresor para obsequiarle con una paliza.
Fuí hasta la ventana alegre y entusiasmado y entonces me acerqué al visitante volador, quien no necesitó muchas instrucciones ni rutas de vuelo para encontrar el camino al jardín, a través de la ventana.
Con ese incansable murmullo de sus alas, se fué a saludar al sol y el día, que le sonreía por el tiempo que le quedase aún de vida.
No encontré rastro posterior de esa abeja o la especie que haya sido de ellas, mas su recuerdo ha quedado grabado en mí y la lección que nos deja.
Mi profesor de segundo a tercero básico, Guillermo Yon, nos enseñó que el hombre aprende de los animales, no sé si él supiera que ya muchos años después, yo constataría esta enseñanza y de qué manera.

martes, 17 de marzo de 2009

Sobre una vez.


Recuerdo que en el cumpleaños de Ampó, la mujer de mi querido amigo, una de sus amigas me decía que estaba haciendo un Haiku, como su acento es fuerte y estábamos en un bar, me costó entenderle, al fin me dijo un Haiku, pero sin métrica. Le dije que aquél carecía de ella y me espetó que no, que no necesitaban de esa regla. Yo le recalqué que sí, que tienen métrica y de ello estoy seguro.
Salvo las traducciones a nuestro idioma, el Haiku es una forma poética sin rimas, de tres versos, compuestos de cinco, siete y cinco sílabas. http://es.wikipedia.org/wiki/Haiku
El tema es por lo general referente a la naturaleza, al momento. Esto fué fruto del budismo Zen una vez ibuída mucha parte de la vida social del Japón feudal.
Es a tal punto este carácter que el Zen influenció la fabricación de utensilios y herramientas. La tradición de la confección de armamento tuvo su punto más alto en la hoja de la katana.
En las letras, los Haiku.
A mí en lo personal me fascinan. Pero eso ya se sabe.

Fuera del taller
El espacio se abre
Crecen las plantas
copyright 2009 by Albrecht Quellen

martes, 24 de febrero de 2009

About J. D. Salinger a review


I just finished reading Catcher in the Rye.
It is not that an easy book to read at first, then it really gets hold of you.
As the reader goes by the pages, the protagonist, Holden Caulfield, a young teenager who has problems at school, tells you what his whereabouts were when he got fed up with his environment.
A talented writer, does not want to try, so he skips some subjects and remains with the point.
From the very first pages you feel just as if a today’s 16 years old boy would talk to you. So the story is stil valid, even now after more than 50 years have passed.
The places might have changed, but the reader will enjoy every mile along the way from school to the many streets and places Holden visits.
All the troubles tell us about the author himself?
Yes, as it is unavoidable for a painter to leave all through the canvases surface, the trace of his own thoughts and emotional states.
Though the mastery and style prevale.
You will maybe understand the young man’s points of view, perhaps not.
I really loved his closest ones, family, friends. Some of his tastes.
You will try to get inside to lend him an ear, make him understand, like anyone of us would do with any young hearted one.
The questions remain the same, the characters can be any of today’s kids.
So take the chance to know this romantic hearted idealist boy, who is so close to nihilism.
It made me remember of my own youth times, when I used to walk streets and blocks just for the hell of it.
The language is amazingly familiar, a little bit hard to understand at first, but adults in the book speak like I would, as I’m long already grown up. It is a book you end up loving, the theme’s so humane, the troubles so next to us, anything he wants or does do not escape from our own personal story.
Lastly, I can no less be impressed about the clear style Salinger writes it with I felt like he was directly telling this novel, as if I attended a monologue play with Salinger on the role of this young man.
So I strongly recommend this novel, not a long but an entertaining one, that you will read with pleasure.
I also recommend the short story "The laughing man".

martes, 3 de febrero de 2009

Menos hielo aún...

Todavía me acuerdo el día que leí en un periódico que un grupo de científicos hablando sobre el cambio climático, sus consecuencias y las extrapolaciones de los sucesos.
..."Creo que hemos sido demasiado coservadores en las predicciones"...
No soy ni meteorólogo, ni químico ni físico. Tampoco tengo un telescopio ni miro el tiempo a diario en la TV. Hay veces en que no miro la TV durante días.
No obstante se caía de maduro que estaban siendo demasiado conservadores, esto ya ha comenzado hace mucho tiempo. En la revolución industrial.
Quién controla a los seres humanos?
Después de Pasteur y Flemming es muy difícil que se diezme los más de 6000 millones de personas que somos (o no somos).
Ahora en mis latitudes se está acabando el hielo. El "primer mundo" se ha petado el polo norte y ahora se petará el polo sur.
Habrán inventado ya los causantes de la tercera parte de la contaminación mundial algún superhéroe que se llame Super Climate? Si no lo han hecho, pues hecho está. Por mí mismo.
Aquí y ahora, la pelea no va a ser "justa".

domingo, 11 de enero de 2009

Una pena, realmente penoso.


Les debía o mejor dicho me debía otra entrada. Esto desde hace ya un tiempo, pues el otro día con espanto lo ví.

Les dejo entonces la aterradora vista del mal hecho realidad, paradójicamente cuando en Iberia tuvimos nieve hasta los tobillos en lugares donde casi nunca nieva.


Lo que se muestra es más bien lo que NO aparece. Sólo queda Groenlandia de blanco y algunos bancos de hielo, ya no más osos polares, ya no más focas ni morzas, ya no más zorro ártico, ya no más narvales ni criaturas que dependen de eso, del hielo.
Cuántos de los presidentes del mundo tendrían los cojones de sacar resoluciones para que en vez de perdonar a los culpables bursátiles, se compre "hielo".
El ser humano se ha consolidado como especie no sostenible.

No nombraré a aquellos innombrables, pero todos sabemos quiénes son.

Culpalbles, todos ellos, culpable yo durante los años que fumé.

Realmente me apena, una pena profunda.

jueves, 1 de enero de 2009

Felíz Año Nuevo




Hola Año Nuevo, ¿Cómo estás?

Yo bien, es más estoy fenomenal.

Hoy he paseado, saludado a mis amigos, etc.

Anoche estuve con mis queridos amigos donde estoy quedando y hemos festejado algo muy bueno, una comida exquisita, buena bebida y agradable visita a otros amigos.

Con propósitos y tareas pendientes te he recibido, con mi soledad a cuestas y mi triste alegría que me embarga de una nostalgia que me ataca a carcajadas.

Felíz Año Nuevo, bienvenido seas, con todo lo que traes, con todo lo que me traigas.
Vida.