jueves, 19 de mayo de 2011

Una expresión catalana.


Esta vez iré algo rápido o como en Cataluña se dice, "aniré per feina".
La expresión que hoy en día me lleva a compartir mi sentir y esbozar mi pensamiento es lo siguiente:
Todo aquello que un sistema, poco inteligente (hablando de manera eufemística) puede ser. Máxime cuando este sistema está hecho por personas que funcionan como autómatas guiadas por leyes no más inteligentes. No se puede decir que hacen lo que pueden, porque para hacer las cosas bien hay que querer hacerlas bien y además re hacer todo lo que está mal hecho de antes, es decir, el sistema mismo.
Dicho esto quiero presentar la expresión para clasificar, identificar y desambiguar al sistema cuya guía para funcionarios, que tienen el poder jurídico de hacer al país más grande con pequeñas decisiones o joderle la vida a personas que quieren vivir, trabajar y desarrollarse en un lugar, es un instrumento de represión.
La expresión es: "El nom del porc".
Esta expresión resume en parte, pero sólo en parte mis deseos y parabienes para el sistema, el país que alberga tal estúpido sistema y los símbolos que lo representan en toda... Su magnitud.
Ese sistema que maltrata, ningunea, desatiende no sólo a gente como yo, sino a su propio pueblo. Se rie de ellos en su propia cara y cuando les sonríe de buena manera lo hace a costa de la ignorancia y el dinero fácil.
El país de la picaresca, donde el pícaro es el héroe y el honesto es el malhechor, el objetivo a vencer. Donde vale la falta de gusto, lo burdo, basto, grosero, la interrupción y en el cual la chulería es lo que vale en vez de la educación, la erudición y la inteligencia.
Un país que tiene la osadía de ignorar convenios vigentes frente a otro que por cuyos pusilánimes representantes no son capaces de defender los derechos de sus nacionales.
Eso es lo que hace un estamento con todos sus poderes para oprimir a un pueblo y mantenerlo en la ignorancia. Un sistema cuya institución democrática es dictatorial, donde se desconoce los derechos de una nación y de otra, se desoye la voluntad de autodeterminación de otro pueblo e influencia en un continente para que se desoiga tal deseo de libertad. Un tribunal constitucional corrupto, amparado por una constitución no mejor hecha, que acoge tanto vicio como viciosos en los poderes e instituciones.
En fin, si los funcionarios pensasen serían filósofos en vez de funcionarios.
Ellos se guían por unas leyes que como dicho antes, amparan a mafiosos de todos tipos. Los propios jefes de Estado lo son y además los presidentes de sus estamentos públicos se comportan como tal, mafia en toda regla. Es tal que en su parlamento aún se sientan representantes de lo opuesto a la democracia y al lado de ellos sus defensores que ostentan representación legal.
Hoy me preguntaba, como si en sueños me encontrase.
¿Qué hago aquí? ¿Será que me merezco todo esto y es el país que explico, el lugar que me corresponde por estúpido que soy?
El nom del porc, que seguro mucha gente de mi querida tierra de acogida piensa cuando se trata de enumerar las bondades del país al que me refiero.
Mi corazón con Catalunya, con los catalanes, sus tradiciones, su lengua (perseguida, menoscabada, desentendida y menospreciada por todo aquél al que le caiga el sayo de la expresión antes divulgada y en fin, tantas otras cualidades que podría mencionar). Pero no deseo extenderme más de la cuenta.
Sólo quería dejar una pequeña muestra de lo que se le puede ocurrir a una persona cuando un sistema, en manos de gente... por decir, mejorable o discreta ejerce en él o ella la potestad de la dimensión del nom del porc, deseaba sutilmente ejemplificar lo que la víctima de esa potestad puede llegar a pensar o sentir cuando le niegan lo que por naturaleza le corresponde como a todo hombre de bien.
Ates de irme, os dejo un regalillo... Esta vez, la perla que os dejo proviene de alguna"dimensión" parecida, igual, semblante, semejante o inspirada en la dimensión "del nom del porc", la dejo a manera de imagen.
Hasta pronto.

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