Estimado lector,
Me he abierto ojo a través de las noticias y mis afanes personales de independencia.
Hace tiempo que ya sabía de las desavenencias territoriales y políticas de Bélgica, mas hoy he leído un artículo de La Vanguardia donde aborda el tema territorial y económico a rasgos generales.
El problema viene de antaño, corría el año 2005 y yo estaba de paso por Flandes, un territorio con tanta historia como cerveza. Ya entonces había yo dejado de ser tan asiduo a la Heineken, cerveza que poco a poco ha ído absorbiendo a los pequeños y medianos empresarios cerveceros del país. Mi hermano me contaba con lujo de detalles el proceso de cómo van estandarizando la cerveza para que los clientes poco a poco se vayan acostumbrando al nuevo sabor, pero si uno recuerda, antes era diferente. Esos tonos e impresiones, no se olvidan, es como la música que uno escucha. No se puede reproducir exactamente igual, pero si uno vuelve a probarlo, se puede o no reactivar esa zona de recuerdo.
Supongo que es por eso que uno puede tener una escala de preferencias y discernimiento sobre la calidad o carencia de ésta.
No es un misterio, cuando yo era pequeño, hace muchos años atrás, la famosa bebida cola, sabía diferente. Lo hablaba con un antiguo compañero de curso con quien me encontré durante mi edad adulta y recordábamos que durante la niñez el sabor era distinto.
Yo hacía 15 o 16 años cuando bebía Heineken de vez en cuando. Ya de adulto noté que íba cambiando el gusto.
Es esta una de las razones por las que los flamencos no gustan para nada la marca de su vecino país, porque afecta directamente a los productores y la calidad de sus productos.
La globalización ha hecho más encarnizada la toma de poder de los grandes con respecto a los pequeños y medianos empresarios. No es sostenible y va directamente en detrimento de la cultura local.
El problema ahora se ha pasado a la política, donde no se pueden poner de acuerdo entre flamencos y valones, mi hermano me explicó entonces sobre las desavenencias políticas entre valones y flamencos, sobre los problemas que tenía la región y la eterna necesidad de ayuda de Valonia, ya sea por el acceso al agua potable, electricidad y tantas otras cosas que tienen que ver con la vida diaria en una región.
Todo esto me recuerda a la situación de Cataluña, aunque los problemas y su orígen tienen diferencias con respecto al país bajo.
No entraré en historia, sino en un hecho reciente y muy elocuente.
El Cava es catalán, la casa Torres es catalana, el famoso tiqui taca de la selección española es marca característica de Can Barça, el mejor jugador de básket de la península es catalán, el cantautor más conocido desde los '60 es catalán, la soprano más reconocida es catalana. La mejor nadadora de sincronizada es catalana, dos campeonas de natación son catalanas.
Así con muchos otros deportes como el trial.
El pintor surrealista más famoso era catalán.
Basta de expoliación y apropiación indebida, intervención, esto es tolerado porque ya son varios siglos de ocupación española.
Ya no hay tropas en Montjuïc, pero queda la prensa.
Tampoco existe La Ciutadella, pero existe el Tribunal Constitucional.
Ya no está la prohibición del catalán, pero queda la campaña de modelos lingüísticos y el soterrado genocidio cultural e identitario de los catalanes.
No hay bloqueo ni bombardeo, pero queda la campaña de inmigración para que los apellidos sean castellanos.
Lo que no saben, es que da igual el color, la procedencia, el apellido, cuando uno quiere la libertad de una tierra, es sólo eso el deseo de libertad. Es como el himno del Barça:
...Tant se val d'on venim si del sud o del nord...
Una Europa es posible, si en el conjunto se logra respeto absoluto a la individualidad.
Suecia declaró la independencia de Noruega. Ambas naciones tienen excelentes relaciones y son las dos igualmente europeas.
¿Será un problema de mentalidad? Hay algo en el agua de la Comunidad de Madrid que hace mal al normal proceso cognitivo de los humanos que ocupan el Congreso?
No creo que sea el agua, puesto que he bebido de ella y no me ha sucedido nada. Entonces la respuesta es la primera.
Hay elementos, instituciones, personas que se dedican a hacer lo mismo que una transnacional en un ambiente globalizado, intervenir y alterar lo que ya existe en Cataluña. Para volver esta tierra una especie de comunidad autónoma estándar, que no grite, que hablen castellano, que se olviden de su orígen, su lengua, sus costumbres. Lo hacen poco a poco, con ejemplos de personajes públicos que dicen una frase en castellano para reemplazar una frase hecha en catalán. Iconos que fomentan la castellanización, el desconocimiento, la pérdida de identidad.
Algo sucede, que los políticos no interpretan y ni siquiera se interesan por representar a la gente que los elige, la gente común y corriente, la de a pie.
Para eso nada mejor que tala rasa y cambio de personajes. De todos y que estos últimos que lleguen sepan realmente respetar los derechos de no unos pocos, sino de millones de catalanes y no catalanes que queremos vivir en un país libre.
No pueden tapar el sol con un dedo, no se puede esconder más este problema debajo del felpudo, no pueden reprimir lo que no pueden aislar ni identificar. La voluntad de ser libre.
Siempre, desde antes de los romanos en Europa han habido diferentes etnias con lenguas diversas. Eso nunca fué un problema en sí.
Europa puede muy bien existir como Continente con su milenaria pluralidad.
martes, 28 de diciembre de 2010
Una Europa Posible
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