martes, 29 de junio de 2010

Falta de democracia I


Hace tiempo que tenía la intención de escribir este post y hablar sobre este tema en cuestión.
Ha salido a la luz la resolución del Tribunal Constitucional sobre el Estatut Catalá.
Dejo en claro que mi postura no es pasiva, que es activa y me sale desde adentro, a més pot ser podria escriure aquest article en catalá, pero lo haré en castellano.
La definición de la palabra estatuto que aparece en el diccionario de la Real Academia Española es en parte como sigue:

estatuto (Del latín statûtum)
1.m. Establecimiento, regla que tiene fuerza de ley para el gobierno de un cuerpo.
2.m. Ordenamiento eficaz para obligar; p. ej: un contrato, una disposición testamentaria, etc.
3.m. Ley especial básica para el régimen autónomo de una región, dictada por el Estado de que forma parte. 4.m.Der. Régimen jurídico al cual están sometidas las personas o las cosas, en relación con la nacionalidad o el territorio.

Según este diccionario la idea central de un estatuto es fijar pautas sobre derechos y obligaciones, en fin normas alrededor de un grupo de personas asociadas con un interés común y que estén en un mismo territorio. El interés común en Catalunya es decidir sobre lo que es mejor para Catalunya misma.
Si en un estado de derecho, como se supone que es el imperante en toda Europa, se niega la autodeliberación de una comunidad, ¿Cómo se denomina a la revisión y recalificación de la manifestación de voluntad de un pueblo? ¿Cómo se puede llamar al flagrante soslayo de su identidad propia?
Imposición por ejemplo, o también atropello.
En fin, recuerdo que no vivía una situación así desde que la naciente democracia de mi país vió atónita cómo se acuartelaban las tropas otra vez. Teníamos una democracia "prestada". Se suponía que al fin éramos un estado libre, autodeterminante, donde mi voto valía, pero otra gente opinaba lo contrario y utilizaba otros medios aparte de la manifestación idearia.
No puede ser que un organismo diferente tome decisiones por otro que se presupone autoresolutivo.
La sensación de imposición por parte de un poder ajeno a la voluntad propia, del sentir de una comunidad con características homogéneas, es la de abuso, la de prohibición, la de negación, de exclusión. En fin todo lo que se siente en una dictadura. Uno es una persona con tal y cual característica, pero al mismo tiempo se niega la manifestación de lo que me caracteriza.
Por eso en pleno siglo 21 me extraña tanto que esto ocurra. Aquí mismo en Europa. ¿Será que acá aún no superan las costumbres arraigadas durante tantos años de franquismo? ¿Se creerán en Madrid que pueden disponer a voluntad de un conjunto de personas con una lengua y orígen histórico-cultural común para lo que les convenga y luego negar el derecho de esa comunidad?
Pues, no. Algo se ha fracturado, el análisis no puede ser superficial.

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