Para escribir he de recordar lo pasado, en mi pasado reciente y futuro cual próxima huella dactilar impresa en el horizonte del amanecer del nuevo día dentro de una expiración nueva del día que se nos va.He escrito cosas y ahora les escribo, me escribo como a mí mismo dentro de una maraña de posibilidades, dentro de la sempiterna lucha de pacificación de sentimiento y de desigualación de equiparidades.
Toda contradicción es más que válida en lo que se refiere a la imponente nada.He vivido, y se me mezcla la memoria en eterna vivencia de un pasado cercano, tan de ahora como lo que me viene de recuerdo más reciente, tanto en entendimiento como en memoria, absoluto en frecuencia, perenne, dilatado.
Soy felíz, incierto y completo.
Todo se agoniza para renovar el pensamiento, cada mirada, cada paso y el darme cuenta en que las cosas pueden ser y dotarme de triste algarabía o modesto júbilo.
He de confesar la nueva derrota de mi indecisión frente al automatismo cibernético, ora que me ha entregado mas tiempo de vida.
Más aún confieso que he vivido, una vida que se prolonga hasta mi niñez y nacimiento, más allá inclusive, de mi propio recuerdo.
Eso es la vida, mi bendita vida, larga, intensa, rica, agradecida.
Gracias mamá donde quiera que estés, por haberme parido, gracias miles y millones papá, por haberme permitido formar parte con todos, de este mundo.
gracias universo y vida. Tú la larga vida. Que te extienes como sombras de verano ártico, gracias.
Renaceré denuevo.
Hasta pronto, en otro día.
La foto es de la Isla de Pascua, en el territorio insular de Chile, el país bañado por el océano que me vió nacer, el más imponente de todos.

1 comentario:
Hola, hola, un, dos, tres, probando.
Is there any body out there?
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